viernes, 31 de agosto de 2012

Hasta que ya no la espera.

Así que ahora la espera pero cal y el viento tiene la ruta prohibida del beso y los acantilados tienen hierba crecida en la rugosa escama de roca desde que se vislumbra la calle, desde que se ostentan los puños en la aceras de grietas.
 
Rasgan las uñas los carteles y la tinta mancha los dedos linotipos y aguafuertes en los talleres al pie de las mesas, al sonoro que ruge la marcha y los invisibles héroes empujan y empujan a ver si no una bala los mata, a ver si no un libro se estampa en la cara y les quita la risa y les enciende la llama.
 
Pero van y hasta sonrientes y enojados lirios que el viento despeina y llevan hambre y coraje y llevan manos vacías llenas de ganas, y llevan la losa del hombre de piedra, del hombre de los paredones precoces, el hombre que no supo la hora en que oscurecieron las luces.
 
Pero van en línea como las hormigas que no saben que van en línea pero uno y boca a boca y saben que la esperanza es una hora de descanso para que venga la lluvia a mojarles la cara, para que venga la mano a besarles los labios mientras ellos cantan.
 
Así que ahora la espera mientras el se ríe y se ponen sus ojos en blanco porque el continente estalla en tres pedazos de bellos y negros diamantes que afilan los cuatro molares, que afilan las cuatro guadañas fosforecentes que llevan el tiro de gracia en el código de barras.
 
Yo aquí te espero línea de gente, ya ves tengo los huesos fragmentados y la llaga en la garganta que me escribe la muerte aquí en la mano y en la vena roja de un corazón lleno de humo lleno de apuntes que solo conocen algunos escuálidos raídos abecedarios.
 
Así que bridones de los catafalcos lleven el agua a las barrancas, ceibas de los ahorcados cierren los ojos para no asustar a las moscas, escriban la línea de espera sujeten las rejas hasta que el amor ya no duela, hasta que vuelva el mantel de la fiesta, hasta que el sueño profundo,
hasta que ya no la espera.
hasta que ya no la espera.
hasta que ya no la espera.

Hasta que ya no nos duelen los labios.

Llevar así la cara para que no sientan la tristeza y el dolor de los ojos, llevar así la garganta llena de hormigas, descubrir el grito en el grito del otro y escapar el aliento elevando el cometa de las cosignas que ya no se escuchan.
 
Tuve que arrojarle un libro a la cara para que pudiera reirse y abrir la ventana y mostrara un poco la lengua y tuviera que otear las páginas llenas de lumbre y tuviera que abalanzarse hasta los armadillos de estantes donde duermen despiertas las llaves secretas.
 
Tuve que tendón de Aquiles soportar astralagos para que no hubiera el derrumbe del hueso, el derrumbe de una mármol columna de siglos tendidos en los frágiles músculos, tuve que abrir la armadura para que respirara la herida de los calendarios.
 
Fue entonces que vi la calle y vi los paredones en los cañones del grito, y vi a los otros muertos de risa con los ojos desorbitados porque el continente se llenaba de insectos rabiosos prendidos de hieles en las fosforecencias de los códigos de barras.
 
Y las tiendas limpiaban sus pisos y acomodaban sus muebles para que escupieran los metálicos carros en los detectores de buenaventuranzas, para que danzaran las cálidas marcas brillantes de tanta etiqueta, de tanto lodo podrido en la subliminal belleza.
 
Fue entonces que vi a los múltiples rostros de los enojados labios, rostros de las cuarteaduras lanzas practicando el dolor de nadie, rostros de los múltiples calvarios sin rostro y sin manto, rostro de los zapatos y de los que tienen el sueño ocupado.
 
Fue entonces que cuchillos fueron las líneas que utilizaron los gritos, que utilizaron la rabia y sujetaron las rejas de los ríos de sangre, fue entonces que aprendí del grito que vivía en los ojos del miedo, en los ojos de los que sujetan bandera de patria olvidada.
 
Así que tuve que arrojar mis huesos a los ojos para que ya no dolieran, tuve que incendiar la escama de la tétrica llaga de una garganta úlcera de ramas y te tuve que ver y te tuve que doler desde el fondo álgebra de los alfabetos.
 
Y caminé a tu lado al lado de todos los espejos, al lado de todas las letras hasta que Dios mio perdónalos porque no saben lo que hacen y entonces la lluvia fue solo un trueno y luego el agua asfixiando.
 
Y caminé a tu lado hasta que el dolor metralla de los encontronazos en las intensas duras pirámides de las banquetas, donde me empuja y te empuja y luego todos nos empujamos hasta que ardidos de lluvia ya no volvemos a darnos las manos.
 
Nos acabamos del desgaste y del cansancio como raídos y oscuros catafalcos y luego pensamos en el hogar de la lumbre y nos vamos despacio, lentamente por donde comenzamos, lentamente, hasta que ya no nos duelen los labios,
hasta que ya no nos duelen los labios.

jueves, 30 de agosto de 2012

Mete una aguja sagrada en la vena oscura de éste mi cuello roto.

Ascendíamos o descendíamos y el ruido
de la cabeza cayendo escala y escalones
en el otro recinto donde la mano imploraba lluvia.

Quiéreme quiéreme decía y los granos de arena cubrían las tumbas
guardadas para la ocasión del desplome.

Como recuerdo el tranvía calle y aún el triciclo barato, verde, el del indito apache
y era joven la risa casi infante pero infame que el tiempo no se detenga y ahora éste grito de barro,
éste ir y venir desde que cuerpos van desde la sábana hasta el baño, gota en la gota porque el semen era rápido y ágil.

Pero ahora que olvidado del patio, de la rama en el pozo, de la teta en el pozo detrás del alambre,
pero ahora madura la hormona, madura la rabia, olvidado del joven labio sobre la rueda de la fortuna, ahora viene este duro calambre, este andar de gitano con la panza al aire,

ahora que estela de espuma la baba del aire ondea y ondea desde la línea de sangre,
desde que mares y mares y luego vino la puerta, la puerta secreta de la cobarde y grandísima putaletra.

Iracunda y miedosa como una lengua callada, bienamada y traidora llegaste tarde pero a tiempo de que te sobara la boca y te lamiera la axila llena de rosas, a tiempo del vuelco hacia atras de la mariposa negra que es el corazón que ya no traigo, escárbale, escárbale a ver si hallas algo, algo de un álgido robo del tiempo en el centro mismo de la pupila roja.

Mete un aguja sagrada en la vena oscura de éste mi cuello roto,
hoy pasa que me doliste, hoy pasa que me doliste,

llena de manos tú patria rota, llena de lodo árbol del sueño, llena de luna sol pirámide exacta, llena de incendios en los escombros,  llena de lobos mis ojos rojos.

Solo pasa que tengo sueño, que tengo un sueño, un sueño. 


martes, 28 de agosto de 2012

Porque no es poeta escribe como un loco.

Porque era así camino entonces la sal
de todas las bocas que llevaban agudos
en los verbos,
                                                                             la extraña aguja plantada,
el extraño sortilegio del día de las apariciones
en el cuarto de las llamas,

Crecias, crecias en asombro
péndulo en el orificio del ladrillo que aprendió a saber
de tu ojo,
                                                                                reloj oscuro,

lluvia que no merecia la puerta derrumbada
la caries de los años,
el óxido crispado en la uña de los gatos,
el machete abriendo el cuello de los gatos en la eterna huida del otoño,

el barco de plástico,
                                 el barco de plástico,
                                                                    el barco de plástico en el charco del niño muerto,

la hoja múltiple en que los perros saltaban a sus manos,
pero el poeta tenia la prisa de los libros que permanecían bajo un arco de barro,

sabía de las llagas tan temprano,
volvía de temblores lleno de gusanos,

ardía en cóncavos de extraños,         viene y luego viene
y sabe que está muerto pero brilla el epitafio,

lleno de calles, lleno de lúgubres anclas ya sin barcos,
pegado a las grietas camina con el sol en las paredes,

                                                                                          tiene torcidos los labios,

los pies cansados en un raro sabor a despedida que encuentra a cada rato,
y le queman los labios,
y le quema la angustia,
y le arroja si puede piedras a los charcos,
porque no es poeta sueña en el infierno,
porque no es poeta escribe como un loco,

porque a veces sube laberinto de la carne
al puntal de astros que hormiguean en los ojos
de los perros que ladran en silencio,
de la estatua mineral de un mar que ya no espera,

de un inciso curvatura en los dientes del difunto,
luego viene en tempestad remolino de las púas,

para encender un cigarro
y copular con la luna.

domingo, 26 de agosto de 2012

VenMar

Porque dejar de temer la roja mordedura
es ir desierto vuelo de arena
Porque dejar pájaros de sangre
desde el viento
es sombra de la duda.

Así que ahora ven
perro de los tiempos
fauces milagrosas
Así que lluvia del poema
trilla de los otros
sacude mi cabeza
laberinto
de teoremas.

Lengua de gato
en los ojos de los niños
ven a escribirme
las venas
ven a incendiarme
la ropa.

Parte filo del relámpago
la sombra
de mi boca.

Acomoda en mis ojos
naufragios de barcos
tizones ardiendo
que puedan ver
los pájaros faros.

Que estén pez de sangre
orquidea púrpura
de los acantilados.

Solamente así roca de los labios
permanecerá bengala de la risa
Solamente así ruido de asteroide
visiones de los locos
guadañas de los brazos.

Solo así metal del corazón
para no llorar a cada rato
Solo así cuchillo del incendio
ven a matarme para que llueva

Ven lumbre de los pasos.

Ven mar sal de los ojos
Ven mar sal de los huesos
Ven mar sal de los sueños
Ven mar sal del silencio

Ven mar sal de los muertos.

Ven mar deja tu bandera
en los túmulos de playas
así dentro mar de eternos cráneos
así mar violeta de la noche
eterno
instante
de los sueños.
de los sueños
de los sueños
de los     sueños
de    los   s
                  u
                     e
                        ñ
                          o
                             s
de los.....

Llega todo Todo llega

A pie de barro
A pie de alambrada cerca de las voces
a donde van los besos
A donde isla
dulce,
mínima, de esta sed amarga.

Porque sucede que la tumba es una rosa,
Porque sucede que la muerte
es otro círculo
donde danza el gusano
y caben
todas
todas
las estrofas.

Por la vez primera de la linea
que deja la estrategia de la hormiga,
candil de la noche
rencor de los labios,
 
Por estar desnudo
en cada hueso primitivo
en cada abrir
vena
en cada abrir
ojo
en cada
vez
que
caigo
lentamente
dulce...       l e n t a m e n t e  amargo

Por eso estoy aquí
verbo callado
es ahora
es ahora
es ahora:

reviéntame
los
labios.