martes, 13 de noviembre de 2012

Guerrero de mil batallas.

Que falsos esos tus gemidos a media noche
y la noche es buena y no se molesta del zancudo,
de pronto el perro y su lamentable aullido lleno de dolor,
lleno de llanto,
lleno de lagañas en los ojos,
¡es la aparición!
gritabas enardecida penetrada debajo de las sábanas,
el perro está viendo un fantasma,
¿dónde?, ¿dónde?
mientras la abuela le mentaba la madre a su anciano hombre
guerrero de mil batallas,
el perro ladra que ladra,
su escape es el metal de rejas a esta hora tapizada,
llora el perro y la luna lo consuela;
que larga está tu lengua y qué eterna esta primavera
¿son reales tus ojos?,
el perro llora que llora,
¡cuánto dolor en su ladrido!
¡Es mi tío la aparición!
¿pero, porqué pena?,
el techo tiene mugre, los libros ya no caben,
¿te vas a quedar otro rato?
¿y si me vuelve el asma?
¡a cuántas constelaciones está tu trabajo!,
¡pinche perro, no se calla!
¿pero porqué está penando?
Mañana me compras velas de esas que espantan muertos,
¡quítate de arriba ya tengo sueño?
voy a dormir un rato
te encargo las velas y el agua,
¿porqué siempre me estás mirando abajo?
(Que falsos son tus gemidos)
(cuchillos llenos de óxido)
pobre perro ¿qué mira?
¿porqué sigue llorando?

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